¿Por qué mantenemos el cambio de hora? La historia de una medida que genera debate cada año

cambio de hora

Cada primavera y otoño se produce el cambio de hora y, durante unos días, muchas personas notan que su cuerpo necesita adaptarse. Mientras muchos países mantienen este cambio, otros nunca lo han aplicado o decidieron abandonarlo hace años.

Entonces, ¿por qué en España seguimos cambiando la hora? La respuesta es una combinación de historia, economía, política y hábitos sociales que comenzó hace más de un siglo.

 

El cambio de hora: contexto histórico

Aunque solemos relacionar el cambio horario con el ahorro de electricidad, la idea de aprovechar mejor la luz solar viene de mucho antes.

La primera propuesta fue del constructor británico William Willett, que defendía adelantar los relojes durante los meses de verano para aprovechar mejor las horas de luz. Su iniciativa no prosperó, pero inspiró medidas similares pocos años después.

El primer país que implementó oficialmente el cambio de hora fue el Imperio Alemán en 1916, en plena Primera Guerra Mundial para reducir el consumo de carbón, aprovechando durante más tiempo la luz natural. 

Décadas después, en los años 70, el aumento del precio del petróleo llevó a muchos gobiernos a recuperar medidas destinadas a reducir el consumo energético. En ese momento, aprovechar una hora más de luz natural parecía una decisión lógica. Desde entonces, la mayoría de países de la UE mantienen el cambio estacional de hora.

 

No todos los países cambian la hora

Aunque en Europa es habitual, el cambio de hora no es una norma mundial.

  • Muchos países cercanos al ecuador nunca lo han utilizado, pues la duración del día apenas varían entre estaciones y el beneficio sería mínimo.
  • Otros países lo implantaron durante algunos años y finalmente lo eliminaron porque consideraban que las ventajas no compensaban las molestias.

Actualmente hay países que cambian la hora dos veces al año y otros que no lo hacen nunca.

 

¿Sirve realmente para ahorrar energía?

Esta pregunta no está exenta de debate. Puede que incluso hayas participado en alguna discusión relacionada.

Cuando se empezó a implantar el cambio, una parte importante del consumo energético procedía de la iluminación, pero la situación actual es muy distinta.

La iluminación doméstica consume mucho menos gracias a tecnologías como las bombillas led, y gran parte de ese consumo hoy procede de la climatización, los electrodomésticos y los equipos electrónicos.

 

¿Qué dicen las investigaciones? 

Pues un poco de todo:

  • Algunos estudios han detectado pequeños ahorros energéticos en determinadas circunstancias.
  • Otros concluyen que el beneficio es muy reducido o inexistente dependiendo del clima, los hábitos de consumo o la localización geográfica.

Por eso, actualmente el ahorro energético ya no es un argumento tan sólido como cuando empezó a extenderse esta medida.

 

¿Y por qué en España oscurece tan tarde en verano?

Cuando hablamos del cambio de hora siempre aparece esta pregunta: ¿es ese horario el responsable de que en España siga habiendo luz a las diez de la noche durante el verano?

La respuesta es que solo parcialmente, pues influye algo mucho más importante: el huso horario. 

Aunque gran parte de España se encuentra cerca del meridiano de Greenwich, nuestro país utiliza, desde 1940, el horario de Europa Central (CET), el mismo que países situados bastante más al este, como Alemania o Italia. 

Por eso, en muchas zonas de España, el sol se pone bastante más tarde que en otros países situados a una latitud similar.

 

El cambio de hora también afecta al organismo

Nuestro organismo funciona siguiendo ritmos biológicos regulados, entre otros factores, por la exposición a la luz. Cuando los relojes cambian una hora, estos ritmos tienen que reajustarse.

En la mayoría de personas, la adaptación es sencilla, pero muchas otras pueden experimentar:

  • Alteraciones del sueño
  • Sensación de cansancio
  • Dificultad para concentrarse
  • Cambios en el estado de ánimo

Las personas que trabajan a turnos o quienes ya presentan dificultad para dormir pueden notar este “jet lag” como mayor intensidad.

Por lo tanto, desde la cronobiología, ¿cuál es el mejor horario?

  • La mejor opción para la salud: volver al huso de Greenwich (como Portugal) todo el año.
  • La segunda mejor opción: mantener el horario de invierno actual durante todo el año.
  • La menos recomendable: mantener el horario de verano todo el año porque retrasa aún más la exposición a la luz de la mañana.

 

El gran debate en la Unión Europea

En 2018, la Comisión Europea lanzó una consulta pública en la que participaron millones de ciudadanos. A raíz de sus resultados, propuso poner fin al cambio de hora y permitir que cada estado eligiera mantener el horario de invierno o de verano. Pero esta medida nunca llegó a aplicarse.

Uno de los principales obstáculos fue la dificultad para coordinar una decisión común entre todos los países y el desacuerdo sobre qué horario sería el más conveniente. Así que, por ahora, el sistema continúa como estaba.